Steve Clark/ El Nuevo Heraldo

El prototipo Starship Hopper de SpaceX, recientemente completado en el sitio de lanzamiento de Boca Chica al este de Brownsville y en espera de vuelos de prueba, no fue rival para los fuertes vientos del Valle del Río Grande la noche de ayer, y la sección superior del cohete sufrió daños después de que se desplomara.

El director general y diseñador de la compañía, Elon Musk, tuiteó el miércoles por la mañana que vientos de 50 millas por hora rompieron los bloques de amarre de la nave anoche y permitieron que el carenado del cohete se derrumbara. Musk tuiteó que las reparaciones tomarán “unas pocas semanas”.

La sección superior del cohete ya estaba separada del propulsor cuando lo voló.