CIUDAD DE MÉXICO.- Más de mil migrantes centroamericanos han llegado al albergue instalado en el Estadio Jesús Martínez “Palillo”, de Ciudad Deportiva.

Autoridades capitalinas informaron que hasta las 10:00 horas habían mil 49 personas en el campamento, de las cuales 266 son niños, niñas y adolescentes, seis de la comunidad LGBTI, 594 hombres y 183 mujeres provenientes de Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua.

“Aquí los hondureños no son mayoría, la mayoría son guatemaltecos y salvadoreños, la mayoría de las mujeres vienen en familia”, aclaró Nashieli Ramírez, titular de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México.

Ramírez estimó también que hoy sumen más de 2 mil los migrantes albergados en la Ciudad de México, y agregó que éstos no son los que han obtenido visas humanitarias de parte del Gobierno federal.

“En el sur del País, haciendo los requisitos del programa federal hay 12 mil personas alrededor, ellos están ahí, éstos no son los que vinieron, éstos son una adelantada que no hicieron el procedimiento en el sur”, explicó.

Según la estrategia, en el albergue se les dará su visa a estos migrantes, que se espera que permanezcan entre 6 y 10 días.

En el albergue hay 10 adolescentes de entre 12 y 18 años de edad que viajan no acompañados, entre ellos, Jimmy Alexander Portales Paredes.

Él escuchó de la caravana migrante por televisión y se sumó a ella para partir de San Pedro Sula el 15 de enero, rumbo a Estados Unidos, donde espera trabajar con tablarroca.

Jimmy tiene 15 años, y la parte dura que recuerda de su trayecto hasta el momento son dos días en los que la caravana lo dejó junto a las vías del tren en Veracruz, tiempo en el que no comió ni tomó agua, sólo probó unos mangos que, recuerda, estaban agrios.

“En la primera caravana se vino mi hermano, él tiene 13 y yo tengo 15, pero lo agarró migración y lo tiró para atrás a Honduras; ahora le dije, ‘vámonos’, pero me dijo ‘no chingues, yo no me voy’, se quedó con miedo, sólo llegó a Tierra Blanca (Veracruz)”, contó.

“Mi mamá, como ya sabes que las madres siempre piensan en los hijos, ella me decía que no me viniera, porque iba a venir a aguantar hambre, y yo le dije ‘yo me voy a ir’ y gracias a Dios no he tenido hambre, sólo aguanté hambre dos días que pasé en las vías del tren días y noche, que no probé agua ni comida”.

Arturo Medina, subsecretario de Gobierno de la Ciudad de México, dijo que al interior del albergue, donde se permite el acceso a medios de comunicación, hay 40 sanitario instalados, además de regaderas y áreas para atender dolores molares.

La Marina brindó el desayuno, consistente en pollo con jitomate y una ensalada, según contaron los propios migrantes.