Un gran gol de Casemiro y otro de Modric premiaron la mejoría del Real Madrid, que venció por 2-0, a base de empuje y buen futbol, a un Sevilla que extendió su mala racha en el Santiago Bernabéu, un estadio en el que lleva doce derrotas seguidas.

Cuando parecía que la falta de gol congelaría la mejoría del Real Madrid en una tarde gélida, con 3 grados y lluvia, apareció Casemiro a doce minutos del final para cambiar de golpe el panorama. Los de Solari, con una visible mejoría física, tiraron de compromiso y casta para recuperar valores perdidos.

Necesitaban un triunfo que les hiciera recuperar la autoestima perdida y la pugna por la tercera plaza, con la obligación de no perder el tren de la Liga.

El Real Madrid, luego de no poder anotar en el primer tercio del partido a pesar del dominio, pasó al plan B y apostó por el contragolpe. Ceballos perdonó por buscar el pase antes que chutar. Nadie lo intentaba y los avances madridistas morían en las carreras de Vinicius, que, ante su falta de puntería, encontró a Benzema en una jugada, pero el disparo del francés lo sacó abajo Vaclík para cerrar el primer acto.

Segundo tiempo

Se repitió el guión en la reanudación. Salida en tromba del Real Madrid. El asedio encontró a Carvajal desequilibrando en cada subida. El Sevilla necesitaba pedir un tiempo muerto. Un disparo de Ceballo al travesaño mostraba el ímpetu del Madrid.

Fueron momentos de clara mejoría de imagen del Real Madrid, los mejores desde la llegada de Solari, pero sin gol. El Sevilla se convirtió en vulnerable y Machín buscó soluciones en la banca sin éxito. Promes para ganar velocidad y Munir para tener más presencia ofensiva, pero su equipo no existió en la segunda parte.

Solari miró a sus suplentes y sólo le quedaba encomendarse a Isco. La distancia entre ambos se acortó por segundos, con un gesto del técnico al jugador pidiéndole tensión y palmada en la espalda.

Golazo de Casemiro abre la lata

Le necesita y espera su reacción. Tuvo trece minutos para resucitar su magia. Y de golpe llegó el premio a la fe del Real Madrid. Casemiro firmó un derechazo desde 30 metros y puso el 1-0 en el marcador.

En plena euforia local, llegó el tanto que premió el gran partido de Modric. Carriço cometió un grave error en la salida del balón, el croata se lo robó, no perdonó, y amplió el marcador en un triunfo muy necesitado por el Real Madrid y que aumenta las dudas del Sevilla.