(Notimex).- La economía de Nicaragua podría sufrir un impacto “devastador” ante el paquete de reformas fiscales y del sistema de pensiones impulsado por el régimen de Daniel Ortega, advirtieron empresarios.

En un análisis titulado “Golpe de Estado a la economía”, empresarios nicaragüenses advirtieron que el 70 por ciento de los productos que integran la canasta básica resultará afectado con el incremento de precios debido al impacto de la reforma fiscal presentada el lunes pasado por Ortega al Congreso.

“Es una reforma confiscatoria y consideramos promovería la descapitalización de las empresas, la fuga de capitales, la falta de inversiones y por último la iliquidez, insolvencia e inevitable quiebra de muchas empresas; aumentará la tasa de desempleo y provocará desplazamiento de las actividades económicas al mercado informal”, advirtió el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep).

La Cámara de Industrias de Nicaragua (Cadin) señaló también que la reforma a la seguridad social tendrá un efecto “demoledor” en las futuras pensiones, así como en el poder adquisitivo.

La propuesta de reforma fiscal de Ortega contempla aumentar el impuesto sobre la renta de grandes y medianas empresas del 1.0 por ciento actual a entre 2.0 y 3.0 por ciento y propone elevar el Impuesto Selectivo de Consumo a algunos productos.

La reforma busca recaudar un equivalente a 2.3 por ciento de Producto Interno Bruto (PIB) en 2019 y llegar a 3.0 en 2021 y 2022. El gobierno planteó la reforma fiscal como una salida a la crisis, tras descartar una reanudación del diálogo iniciado el año pasado con sus opositores.

El PIB se contrajo 4.0 por ciento y se perdieron miles de empleos tras el estallido de las protestas antigubernamentales en abril pasado, cuya represión dejó al menos 325 muertos y más de 700 detenidos. Aunque la crisis en Nicaragua estalló en abril pasado tras una fallida reforma al sistema de pensiones, que fue retirada después por el gobierno, Ortega presentó una nueva propuesta que ha sido considerada más severa que la anterior.

La nueva reforma aumenta los porcentajes de cotización y reduce hasta en 30 por ciento el monto de las nuevas pensiones. Los empleadores con 50 trabajadores o más deberán aumentar su aporte para la rama Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) en 3.5 puntos porcentuales, para subir hasta 22.5 por ciento, y quienes tengan menos de 50 trabajadores en 2.5 puntos porcentuales para quedar en 21.5 por ciento.

La tasa de contribución de los asegurados se aumenta en 0.75 puntos porcentuales, con lo que su aporte sube hasta 7.0 por ciento, mientras que el Estado incrementa su aporte en 1.5 puntos porcentuales “para salud”. La reforma modifica la manera en que se calculan los montos de las pensiones, con una nueva base que solo permite una pensión máxima equivalente a 70 por ciento de los últimos salarios cotizados, 10 puntos porcentuales menos que el máximo actual.