Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Por lo menos 17 de los 33 ayuntamientos de Morelos tienen nexos con el crimen organizado, de acuerdo con fuentes de inteligencia militar y de la Comisión Estatal de Seguridad (CES).

A “Los Rojos”, la organización criminal que lidera el ahora preso Santiago Mazari Hernández, “El Carrete”, identificado como sobrino del Alcalde electo de Amacuzac, Alfonso Miranda Gallegos, se les atribuye el control de más Alcaldes, síndicos, regidores, diputados locales y policías en la entidad.

Guerreros Unidos o Gente Nueva, es la otra organización que disputa el dominio de las autoridades locales, de acuerdo con los informes proporcionados a diario Reforma, los cuales también son el conocimiento del Gobierno del Estado.

En el pasado sexenio de Graco Ramírez, las autoridades federales y estatales identificaron 11 alcaldes vinculados con la delincuencia organizada; ahora, en la Administración del ex futbolista Cuauhtémoc Blanco, ese listado creció a 17.

Derivado de diversas carpetas de investigación, el diagnóstico indica que el grupo de “El Carrete” ejerce control sobre las autoridades de Amacuzac, Puente de Ixtla, Tetecala, Jojutla, Mazatepec y Zacatepec, aunque se las disputan con los Guerreros Unidos.

Ambos grupos también sostienen una guerra por las plazas de Xochitepec, Huitzilac, Tlalquiltenango, Emiliano Zapata, Cuautla, Temixco, Tlaltizapán, Miacatlán, Jiutepec, Coatlán del Río y Cuernavaca, donde las autoridades federales y de la CES han detectado vínculos con síndicos, regidores o emisarios de los Alcalde para concretar “negociaciones”.

El control va desde alcaldes, síndicos o regidores que han sido postulados por los grupos criminales, la imposición de grupos de comercio ambulante, la asignación de obras, el uso de maquinaria pesada o el manejo del presupuesto para eventos o festivales.

En junio pasado, durante la Quinta Caminata por la Paz organizada por la Diócesis de Cuernavaca, el Obispo de Cuernavaca Ramón Castro denunció que 18 de 33 alcaldes de Morelos pagan mensualmente entre 100 mil y 500 mil pesos a las bandas criminales.