Agencias

Ante las manifestaciones ciudadanas masivas en Quito, el presidente ecuatoriano Lenín Moreno firmó un decreto en el que se ordena un toque de queda entre las ocho de la noche y las cinco de la mañana en los alrededores de instalaciones estratégicas y de edificios sedes de Gobierno mientras dura el estado de excepción.

Éste último se había previsto inicialmente por 60 días, ahora sólo hasta inicios de noviembre, y se utiliza para restringir derechos ciudadanos y facultar al Estado a efectuar requisiciones si lo considera necesario.

En el decreto firmado por Moreno también se incluye en el toque de queda otros lugares que establezca el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, en tanto dure el estado de excepción, que quedó limitado a un plazo de 30 días desde su emisión el pasado jueves, según dictaminó el martes la Corte Constitucional.

El documento señala que de acuerdo con las necesidades que establezcan el Ministerio de Gobierno y la Policía Nacional, se desarrollará la medida destinada a “mantener el orden público interno, pudiendo, de ser el caso, establecerse salvoconductos y similares”.

Quedan eximidos de esta limitación las personas y funcionarios que deban prestar un servicio público o de otra índole como miembros de la Policía Nacional y Fuerzas Armadas, comunicadores sociales acreditados, personal de misiones diplomáticas acreditadas en el país y personal médico, sanitario o de socorro, así como el transporte público administrado por entidades estatales o de servicios de emergencia.

Las fuerzas de seguridad estarán encargadas de velar por el cumplimiento de las restricciones que se iniciarán esta misma tarde.

Con información de: AP