Agencias

WASHINGTON.- Este lunes el exabogado de Donald Trump, Michael Cohen, se dirigía a la cárcel para cumplir una sentencia que él mismo considera injusta porque asegura que se limitó a obedecer las órdenes de su jefe.

Al salir de su residencia en Manhattan para dirigirse a la prisión federal de Otisville, Nueva York, Cohen señaló que “todavía queda mucho por decir. Y espero con ansias el día en que pueda compartir la verdad“.

Cohen, de 52 años, fue condenado a tres años de prisión en diciembre, después de admitir que había pagado dinero en secreto durante las elecciones de 2016 a dos mujeres que dijeron haber mantenido relaciones sexuales con Trump, además de haber cometido fraude fiscal y haber mentido al Congreso.