Agencia Reforma

WASHINGTON.-  El Gobierno de México debe presentar ante la justicia a los responsables de los asesinatos de 3 mujeres y 6 menores de la familia LeBaron ocurridos el lunes en los límites de Sonora y Chihuahua, exigieron senadores republicanos en el Capitolio de Estados Unidos.

Con al menos otros 6 menores lesionados y uno desaparecido según el Gobierno mexicano, los dos senadores que representan al Estado de Utah -donde las víctimas tienen lazos de familia- aseguraron este martes estar entristecidos por la tragedia y pidieron haya justicia en el caso.

“(Mi esposaI) Ann y yo estamos desconsolados por las víctimas de los horribles ataques en México”, dijo vía Twitter Mitt Romney, senador republicano, quien tiene familiares lejanos en Chihuahua

“Nuestras oraciones están con sus familias que han sufrido una tragedia tan indescriptible. EU debe trabajar con los funcionarios mexicanos para que los responsables de esta violencia sin sentido rindan cuentas”, agregó Romney, también excandidato presidencial quien profesa la fe mormona.

Sede de la Iglesia Mormona de la cual diversos grupos se desprendieron a principios del siglo 20 para fundar colonias en el Norte de México -incluida a la que pertenece la familia LeBaron-, el estado de Utah tiene 62 por ciento de su población de fe mormona y con fuertes lazos con México.

“Estoy profundamente entristecido por las horribles noticias de México esta mañana”, dijo también vía Twitter el senador Mike Lee, también republicano por Utah y mormón.

“Nuestras oraciones están con las familias de las víctimas de esta tragedia sin sentido y espero que el gobierno mexicano trabaje con nosotros para llevar a los asesinos ante la justicia”, agregó Lee.

Con la Cámara de Representantes de EU fuera de sesión esta semana, ninguno de los cuatro congresistas que representan al Estado en dicho cuerpo legislativo han emitido un pronunciamiento.

Esta misma mañana, el presidente Donald Trump lamentó las muertes atribuyéndolas -sin proveer pruebas hasta el momento- a los cárteles del narcotráfico en México; por su parte, e Departamento de Estado de EU aseguró que la protección de sus ciudadanos era su máxima prioridad.