Agencia Reforma

GUADALAJARA, Jal.- Por el río Ayuquila no sólo corre agua, sino también pesticidas.

De los 138 productos químicos que se utilizan para control de plagas, 40 están presente en la cuenca del Río Ayuquila-Armería, que corre por el sur de Jalisco.

Investigadores de la Universidad de Guadalajara encontraron que de las muestras que se tomaron a lo largo del río, 66% presentó al menos, un plaguicida.

“Los sitios que presentaron mayor número de plaguicidas fueron Palo Blanco, Antes Manantlán, Tuxcacuesco y Ayuquila”, se lee en el estudio.

Luis Manuel Martínez Rivera, uno de los investigadores de la UdeG, detalló que entre los químicos encontrados en el agua del río está el glifosato, 2,4-D, amitrina, paraquat, entre otros; estos productos están prohibidos en otros países pues, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), podrían ser causantes de enfermedades como cáncer.

Los pesticidas también se encontraron en zonas recreativas, donde la gente se mete y está en contacto no solo con productos químicos sino también con restos de aguas negras, ya que las platas de tratamiento no sirven al 100 por ciento.

De esta manera, los habitantes de la cuenca del río, entre ellos los de Autlán de Navarro, están expuestos a estos productos químicos por aire, agua e incluso en los alimentos.

Afectados

En El Mentidero y Ahuacapán, en Autlán de Navarro, los niños y jóvenes orinan pesticidas.

Tanto los 53 estudiantes de la telesecundaria Venustiano Carranza; 93 niños de 3 a 12 años que viven en El Mentidero, y 107 menores de Ahuacapán, tienen presencia en la sangre –que desechan por la orina– de pesticidas tóxicos como el glifosato y el 2.4-D.

Un estudio del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), reveló que ninguno de los menores analizados estaba libre de sustancias químicas.

Algunos de los pesticidas y herbicidas hallados se les considera como posibles generadores de cáncer, Parkinson positivo y alteradores del equilibrio hormonal ante la exposición frecuente.

También alteran el sistema nervioso, causan problemas de aprendizaje, hiperactividad y daño en órganos como riñón, hígado y pulmones.