Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- El Presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) investiga a las empresas que participan o ganan licitaciones con el Gobierno federal y se revisa si están acusadas de “malos manejos”.

Cuestionado en su conferencia de prensa mañanera sobre las compras consolidadas por las que ha optado su Gobierno y su impacto para pequeñas y medianas empresas, el Mandatario dijo que la Administración tiene que bajar el costo de su operación, aunque también apoya a ese sector productivo.

“Toda la contratación de mantenimiento de carreteras”, citó como ejemplo, “es del orden de los 15 mil millones de pesos y toda esa obra se hace con empresas de los mismos estados, el mayor porcentaje, se da oportunidad a pequeñas y medianas empresas.

“Tenemos que ser muy eficientes, el Gobierno tiene que bajar el costo de su operación, nada de que el Gobierno compra productos chatarra y caros, porque hay moche, porque hay soborno, ya no hay 10 por ciento, bueno, ni siquiera era el 10 por ciento, se pasaban, era mucho más”, expuso.

“Eso también es importante decirlo, ya no hay el moche, el 10 por ciento: te doy este contrato, pero te mochas, ya no”.

Incluso, el político tabasqueño pidió a empresas denunciar si son víctimas del cobro de “moches”.

“A ver, qué nos digan, el que venga a aquí y diga ‘tuve que mocharme para tener la obra’ lo protegemos y le damos un premio y siempre va a tener oportunidad de participar en licitaciones, que nos ayuden para que no haya moches, para que se acaben los sobornos, nada de dar dinero para tener obras y tener contratos”, aseguró.

“Ahora estamos revisando, en todos los casos, se hacen las licitaciones y si ganan empresas, de todas maneras, Inteligencia Financiera, a ver, ¿quiénes son?, ¿de dónde vienen? Si se trata de empresas extranjeras, si están acusadas de malos manejos, no. Y todavía después de entregarles los contratos, estoy hablando con ellos, para pedirles que se porten bien”.

López Obrador dijo que es importante aclarar a las empresas extranjeras que México ya no es “tierra de conquista” y que en el Gobierno se acabó el solapamiento de actos de corrupción.

“No es leerles la cartilla, es decirles, no se confundan, no es lo mismo, porque se degeneró tanto en la construcción que las empresas tenían más abogados que ingenieros. ¡Eran buenísimos! Como litigantes. Se volvieron leguleyos y le sacaban y sacaban al Gobierno todo lo que querían. Entonces decirles ya se acabó.

“¡Que vámonos a México porque allá podemos hacer jugosos negocios, y podemos saquear, hay manga ancha! Eso se terminó, se acabó. Por eso es el enojo de algunos incluso hasta de la prensa internacional, ahora hasta el Wall Street Journal, que dice que México es ya un País de un solo hombre”.