Agencia Reforma

Miles de venezolanos cruzaron este martes la frontera hacia Colombia rompiendo las barreras de seguridad del puente internacional Simón Bolívar, en el marco de la crisis política y humanitaria que sufre Venezuela y que ya ha expulsado del país a más de 3 millones de personas.

Según el diario venezolano El Nacional, sobre las 11:00 hora local (13:00 de México) se han dirigido al paso fronterizo porque las trochas o cruces ilegales que suelen utilizar quedaron anegadas por la crecida del Río Táchira debido a las lluvias de los últimos días.

El puente internacional Simón Bolívar permanece inutilizado desde el pasado mes de febrero por orden del Ejecutivo de Nicolás Maduro para impedir que entre la ayuda humanitaria enviada por gobiernos extranjeros a petición del autoproclamado “Presidente encargado”, Juan Guaidó.

De acuerdo con los videos difundidos por redes sociales, los venezolanos superaron el control de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y siguieron su camino por encima de los contenedores de mercancías colocados para obstruir la vía.

El periódico colombiano El Tiempo indicó que miles de venezolanos lograron llegar hasta Colombia. En tanto, la diputada venezolana Gaby Arellano explicó en Twitter que muchos regresaron a Venezuela con alimentos comprados en el país vecino.

“Tocó pasar por encima del contenedor y caímos al piso. La situación está muy difícil, hemos aguantado hambre, estamos sin luz y sin agua. Los niños son los que más sufren. Por eso venimos desesperados a buscar alimentos a Colombia”, dijo a El Tiempo uno de los venezolanos que logró cruzar.

La crisis venezolana se agudizó el 10 de enero a raíz de la decisión de Maduro de iniciar un segundo mandato que no reconocen ni la Oposición ni gran parte de la comunidad internacional por considerar que las elecciones presidenciales del 20 de mayo fueron un fraude.

El 23 de enero, Guaidó se autoproclamó “Presidente encargado” de Venezuela obteniendo el reconocimiento de buena parte de la comunidad internacional, incluidos Estados Unidos, la mayoría de países latinoamericanos y numerosos europeos, para que gestione una transición pacífica que culmine con nuevas elecciones.